lunes, 22 de noviembre de 2010

Un café , un Recuerdo


El candil de mi calle tenue esta
ya no refleja tu figura en mi ventana
y la noche se queda tan callada
que ni el viento tu voz trae hacia mi.

En las noches de invierno te sueño
y en mis mañanas frías yo te espero
en la mesa dos cafés están dispuestos
para amenizar la platica nuestra.

Pero hace tiempo no te veo
ni degusto junto a ti este momento
mis manos se enfrían sin las tuyas
y solo permanece tu recuerdo.

Ay amor! cuanto te extraño
ávida esta mi mirada de la tuya
verme en esos tus ojazos negros
embelesandome con el brillo de ellos.

Hasta ti vuela mi pensamiento
posándose en tu pecho pausado
acariciando con solo mi aliento
esa piel que añoro tanto.

Mi café sabe a ti,
su calor invade mi alma entera
y el sabor en mis labios de los tuyos
esos amor aquí se quedan.

Maria Gricelda

TE AMO... ME AMAS


Veo tu rostro en mi café
y lo desvanezco con mi cuchara
como si así pudiera olvidar
tus besos
tu aliento
tu olor
tu mirada.
No! imposible hacerlo
pues estas tan ligado a mi
a través del tiempo
con la misma historia
con el mismo amor.
Allá en tu pensamiento
mi silueta traes a tu memoria
y no olvidas
mis besos
mi aliento
mi mirada
mi olor.
porque me amas
porque te amo.

María Gricelda

domingo, 21 de noviembre de 2010

CAFE EN ESPERA



Es tarde ya
mas solo esperare un poco
quizá se extravió por el camino
o tal vez yo llegue temprano.
Aun no termina el ocaso
y mi corazón empieza a extrañarlo
tanto siento que lo amo.
Se que otras veces me ha dejado
con el beso aprisionandome los labios
y que en la tarde ausente
de mi alma el ha estado.
Cuanto he de esperar/
me pregunto
hasta donde la dignidad termina
si El de mi corazón se a apropiado
y la voluntad en mi, es casi nula
Quisiera levantarme,
e iniciar el camino de regreso
hasta ese día que en mi vida
El , no había aparecido.
el lugar parece el mismo
las mismas personas transitando
cuando tu, apareces en escena
este, mi café, sabe distinto



Maria Gricelda

sábado, 11 de septiembre de 2010

El amor de mi vida eres tu


Que delicia cuando callas
y me amas tan solo con el viento
con el clamor y el silencio
de tu bella mirada.

Que armonía de colores,
de caricias
las manos entre las mías
y los besos , las sonrisas.

Amo todo de ti
el rictus de tu rostro cuando miras
cuando sientes la mía
cuando bebes de mi risa.

Paladeando mi café
cada tarde tu me inspiras poesía,
siendo letra y papel
donde escribo yo mi vida

Es quizá que por eso tiemblo
me emociono sobre el tiempo
desde siempre.te conozco.
y te quiero ...

Porque eres el mas tierno
el amante predilecto
la vorágine de mi cuerpo
la calma de mi mente.

Quiero amarte, y te amo
mas que el mar al cielo azul
y no deja respirar cuando siento.
que el amor de mi vida eres Tu

Maria Gricelda

martes, 3 de agosto de 2010

Café mañanero


Te vi,al momento te sentí
junto a mi pecho,junto a mi almohada
recostado en mis entrañas
buscando con malicia te sentí

Entre mis sueños
deslizándote como sombra
cubriendo mi desnudez y mis ganas
de las tuyas propias
y tus ansias.

Después al alba
te sentí en los labios
mojando mis nostalgias en el café...
humeante,cálido,sabroso
como tu cuerpo y tu alma.

Desperté, a la vida
camine las misma calle
con la diferencia de tenerte


Te vi
bebiéndome tus ganas
mojando las mías
en el café mañanero.



Maria Gricelda

viernes, 25 de junio de 2010

EN TU DIA... PAPÁ


Quisiera rescatar el tiempo
el tiempo que te tuvé
para abrazarte fuerte
sintiendo todo tu abrigo
poder hablar al amigo
poder limpiar tus mejillas
de las veces que sufrías
por alguna cosa mía.
Sentir tu abrazo bendito
perdonando lo vivido
escuchar de tus labios
Hija! cuánto te amo
y cuánto te necesito.
Charlar frente a un café
como quisiera vivirlo
frente a tu cara bella
ver tu sonrisa serena.
Hoy ya no hay mas
abrazos ni miradas
ni escucho tus palabras.
Pero si hay algo claro
tu amor me llega del alma.
Bendito seas padre mio
en este día sagrado
va para ti mi cariño
y mi beso a tu infinito.


Maria Gricelda

lunes, 7 de junio de 2010

Un café y el hombre que amo tanto


Sentada ante mi mesa
un café ,mi pluma,la gente
una a una observé.
Aquella niña callada
aquel viejo lleno de años
la mujer joven solitaria
y el hombre del saco negro.
Su vida yo imagine...
la mirada infantil
denotaba la inocencia
los juegos en su jardín
la algarabía de escuela
en el fondo su semblante
era de grandeza.
Voltee y con sus ojos me tope
esa mujer no era amada
pues la tristeza llegaba
a su alma solitaria
una amor frustrado?
el trabajo reforzado
o quizá su rebeldía
por este mundo tirano
no lo se...
El viejo maravillado
con un café entre sus labios
y la escuela de la vida
lo hace menos huraño.
Fijamente observe
al hombre que se sentó a mi lado
toque su cara afeitada
con el dorso de mi mano
me vi en sus ojos negros
negros como el café degustado
sintiendo amarlo tanto
sabiendome,
plenamente correspodida
enfrascados en la charla
seguía gente arribando
y yo en mi mente
sus vidas
sus tristezas y alegrias
adivinando... al lado,
del hombre que amo tanto.

Maria Gricelda