
Un café para dos, en la última mesa
escondiendo nuestros rostros
la charla girando en torno a ella
la niña de mis ojos.
La adormilada mirada y
La adormilada mirada y
el contorno oscuro hace resaltar el insomnio
la angustia vivida, la noche en agonía
cual vendaval acabo con la armonía.
Juntos... tú y yo
codo a codo juntos y el amor
los surcos y los años en la espalda
pero con la frente en alto....seguimos.
Chocamos nuestros labios en la humedad ,
en la tibia bebida...nuestro café
que hoy sabe mas amargo
sin embargo es peor la soledad.
Intercambiamos recuerdos,
Intercambiamos recuerdos,
de ella... la niña de mis ojos
pensando, en que fallamos?
y al instante la respuesta,
será por que la amamos.
Hoy el café para dos sabe distinto
Hoy el café para dos sabe distinto
mañana quizá será diferente
nuestros rostros sonrían
y podamos ver la vida,
totalmente de frente.
Maria Gricelda
Maria Gricelda